Puertas de pánico

En edificios donde se concentra un alto número de personas, es recomendable que se instalen puertas de pánico como una medida preventiva que en situaciones de emergencia, podrían salvar la vida de los ocupantes de un inmueble.

¿Qué son?

Las puertas de pánico o escape son aperturas localizadas en las salidas de emergencia con la finalidad de generar una evacuación rápida cuando suceden percances, por ejemplo, un incendio en las instalaciones de trabajo.

Debido a su función, es indispensable que las puertas cuenten con mecanismos que faciliten su apertura y no haya ningún objeto que las obstruya, de este modo, las evacuaciones no tendrán ningún contratiempo.

La instalación y uso de estas puertas son aspectos regulados por la NORMA Oficial Mexicana NOM-002-STPS-2010, Condiciones de seguridad-Prevención y protección contra incendios en los centros de trabajo, donde se explica las condiciones de fabricación que deben de cumplir dichos objetos.

Todas las puertas de pánico se tienen que fabricar con “materiales resistentes al fuego y capaces de impedir el paso del humo entre áreas de trabajo (…) tienen que contar con un mecanismo que permita abrirlas desde el interior, mediante una operación simple de empuje”.

Generalmente, este tipo de puertas son metálicas, lo que les brinda una notable resistencia al fuego para retardarlo hasta por 180 minutos, también evitan que se propague el humo, de esta manera su función preventiva y protectora es mayor.

Una ventaja de las puertas de escape es que tienen un diseño funcional, pueden ser instaladas en una gran variedad de inmuebles, ya sean escuelas, bodegas, oficinas, residencias, hospitales, cines, centros comerciales, fábricas e incluso plataformas petroleras.

¿Por qué instalarlas?

El principal objetivo de la instalación de las puertas de pánico es maximizar la zona de paso que lleva a la salida de un inmueble, cuando se presenten casos de emergencia que pongan en peligro la vida de las personas y por lo tanto, tengan que salir de la manera más rápida posible.

Instalar una puerta de este tipo no sólo facilita la salida de las personas, también los protege mientras estén en el interior de un inmueble. Por ejemplo, en caso de un incendio, funcionan como una barrera que no deja pasar el fuego y el humo, otorgando valiosos minutos que los servicios de emergencia pueden aprovechar para poner a salvo a la gente.

Para que las puertas funcionen correctamente, es necesario que “estén libres de obstáculos, candados, picaportes o cerraduras con seguros puestos durante las horas laborales que impidan su utilización en casos de emergencia”, según lo marca la NOM-002-STPS-2010.

La instalación de estos equipos preventivos es sencilla, sobre todo porque existe una amplia gama de medidas lo que hace posible que se adapten a cualquier necesidad o presupuesto.

Con una puerta de escape se obtiene una mayor seguridad, no sólo las hojas son capaces de resistir la acción del fuego; las chapas y la pintura también presentan resistencia a la corrosión, con esto se garantiza una mayor durabilidad de las puertas.

Las emergencias se pueden presentar en cualquier inmueble, desde una fábrica con pocos empleados hasta aeropuertos, lo importante es contar con el equipo adecuado que haga más seguras las instalaciones, y que ante un sismo o un incendio, permitan la evacuación y salven vidas.

Barras antipánico

Las barras de pánico son unos mecanismos que facilitan la apertura de este tipo de puertas, funcionan cuando dicha barra horizontal se acciona aplicándole presión en cualquier punto de su longitud, en dirección a la salida.

Es importante instalar esta barra en la parte interior de cualquier puerta de pánico, ya que su función principal es facilitar la apertura sin necesidad de utilizar una llave, para que en cualquier emergencia, las evacuaciones se realicen en el menor tiempo posible y sin exponer la integridad física de los ocupantes de un inmueble.

Tipos de barras

Este tipo de barras, también conocidas como antipánico, se clasifican en tres categorías básicas: horizontales, verticales y laterales. Cada una cumple con una función específica, como lo veremos a continuación.

  • Barras horizontales: Todo el mecanismo de estos objetos funciona horizontalmente, por eso se instalan en puertas metálicas de una hoja. En ocasiones, estas barras también cuentan con dispositivos que funcionan como alarma, la cual se activa cuando la puerta se abre.
  • Barras verticales: Son dispositivos diseñados principalmente para las puertas de doble hoja, aunque también es posible colocarlas en las que solamente tienen una hoja. Funcionan por medio de pasadores que bloquean la parte superior e inferior de las puertas, cuando se les aplica presión, permiten la apertura hacia afuera de una manera rápida.
  • Barras laterales: La principal característica de estas barras es que no se colocan a lo largo de una puerta, sino en un extremo justo al lado del marco; además, no existe un tamaño universal de esta barra, la longitud depende de las necesidades de cada empresa o inmueble donde se colocan las puertas de pánico.
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