Fases de un incendio

Una de las nociones básicas que, idealmente, los centros de trabajo deben de compartir con sus colaboradores son las fases de un incendio, esto es parte de un plan de capacitación con el cual se les brindan herramientas útiles para que en caso de una emergencia, cuiden de su vida y la de sus compañeros.

En toda empresa es importante que cuenten con medidas de prevención, que abarcan no solo la capacitación a los empleados, también otras acciones, por ejemplo, la instalación de señalamientos que indiquen las salidas de emergencia y la ubicación de extintores.

¿Qué es el fuego?

Para comprender mejor la importancia de este tema enfocado en los incendios, antes de explicar cuáles son sus fases primero veremos qué es el fuego, retomando esta explicación de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la CDMX:

“El fuego es una reacción química de oxidación rápida de los materiales combustibles con desprendimiento de luz y calor que genera gases y humo. Está compuesto por la combinación de tres elementos: oxígeno, combustible y calor. Si falta uno de ellos, el fuego se extingue”.

Cuando el fuego se encuentra fuera de control, se considera como un elemento sumamente peligroso que tiene efectos destructivos y desafortunadamente, también puede tener consecuencias letales para los seres vivos.

En esta definición de fuego encontramos dos elementos que también es indispensable que conozcas, por una parte tenemos a la reacción química, un proceso en el que una o más sustancias se transforman en reactivos diferentes; mientras que la combustión es el proceso en el que la oxidación de un determinado objeto ocurre de forma rápida, con un aumento de calor y luz, este fenómeno se origina gracias a tres factores conocidos como el “triángulo del fuego”, donde se da una interrelación entre el combustible, el comburente y la energía de activación.

  • Combustible: Es una sustancia de la fase vapor que puede arder con facilidad, algunos ejemplos son el carbón, la madera, la celulosa y el petróleo, materiales de uso común entre las industrias. Una característica de los combustibles es que pueden ser sólidos, líquidos o gases, pero son los gases de combustión que despiden los cuales arden con facilidad.
  • Comburente: También conocido como agente oxidante, es el elemento que activa la combustión al permitir una reacción, generalmente es el oxígeno del aire, debido a que en casi todos los siniestros, el aire es el agente que alimenta el fuego.
  • Energía de activación: Se trata de la energía necesaria para que comience una reacción, o bien, el calor suficiente para aumentar la temperatura de autoinflamación de una zona de la masa que tiene el combustible.

Cabe señalar que durante la combustión, es común que se presente un fenómeno conocido como incandescencia, “en el cual no necesariamente se produce fuego o flama”, puntualiza Cenapred.

¿Qué es un incendio?

Es importante no confundir el fuego con un incendio, el primero tiene una etapa inicial que puede ser controlada, mediante extintores u otros medios convencionales; mientras que el incendio “es el proceso de fuego que se propaga de una forma incontrolada en el tiempo y en el espacio”.

Antes de pasar a las fases de un incendio, tenemos que mencionar algunas de sus fuentes de activación más comunes: Chispas eléctricas tanto en cables como en terminales, flamas abiertas (por ejemplo, sopletes), rayos eléctricos, rayos solares combustión espontánea y comprensión de aire dentro de un espacio vacío.

Para que se origine un incendio debe de existir por lo menos una forma de transmisión, de acuerdo con Cenapred las tres más probables son la conducción, la radiación y la convección.

“La conducción es el movimiento de calor a través de un material (…) la capacidad de los conductores para transferir calor varía considerablemente según el tipo de material”, añade la dependencia. Por eso, generalmente las empresas buscan equipos que sean retardantes del fuego, un ejemplo son las puertas de seguridad.

¿Cuáles son las fases de un incendio?

Las fases o el desarrollo de un incendio comienzan con “una fuente de tamaño aparentemente insignificante, pero al paso de los segundos o minutos de originado, lo que inició como un conato, ahora se ha propagado y es declarado como un incendio”, explica Cenapred.

A continuación veremos en qué consiste cada una de esas etapas, las cuales tienen que ser del conocimiento de los trabajadores de una empresa para que sepan cómo actuar en caso de una emergencia.

Fuego incipiente

En esta primera etapa los espacios o lugares de trabajo comienzan a llenarse de energía calorífica a un ritmo lento. En el ambiente todavía existe una buena cantidad de oxígeno y la temperatura se encuentra, en promedio, entre los 38º C.

Con el fuego incipiente se comienza a producir vapor de agua, monóxido de carbono, bióxido de carbono, bióxido de azufre en pequeñas cantidades y otros gases. Esto genera que la corriente térmica comience a subir y se acumule en el punto más alto de los espacios.

Combustión libre

Durante la etapa de crecimiento o combustión libre, las personas notan una dificultad para respirar, ya que “las condiciones del ambiente dentro de las instalaciones comienzan a ser difíciles para la subsistencia de la vida humana”, aclara Cenapred. La temperatura se eleva más rápido y puede llegar incluso hasta los 700º C en los techos y partes cercanas a él.

En esta etapa es crucial que ya no haya personas en las instalaciones laborales, pues la presencia de oxígeno en el aire comienza a disminuir notablemente y el incendio ya involucra más combustible y la presencia de más gases dañinos.

Fuego latente

De las fases de un incendio, la tercera ocurre cuando el fuego se ha desarrollado completamente, y de acuerdo con la dependencia citada hasta ahora, “el fuego arde violentamente consumiendo las fuentes de suministro de oxígeno y combustible disponibles”.

Durante el fuego latente las llamas son masivas y con temperaturas que superan los 300º C, hay deficiencia de oxígeno por lo que la respiración normal de cualquier persona ya no es posible, y estaría expuesta a una explosión de humo.

En esta etapa “el fuego se controla no por la cantidad de combustible que tiene que quemar, sino por la demanda de oxígeno que se tiene que alimentar”. Además, con la temperatura muy alta que circula a través del edificio, podrían ocurrir otros percances, como el colapso de muros o escaleras.

Cuando el fuego ha consumido todo el combustible disponible, se entra a una siguiente etapa conocida como decadencia, en la cual “el fuego se apaga y se extingue con el tiempo, de forma natural cuando no hay más oxígeno o combustible para apoyar el proceso de combustión”.

Para poder atacar el incendio cuando está en una etapa inicial, es indispensable tener conocimiento del manejo de equipo especial, en este caso los extintores portátiles, para ello las empresas deben de capacitar a su personal y seguir las leyes mexicanas, en cuanto a señalamientos de seguridad.

La prevención de un incendio requiere que las empresas identifiquen los factores de riesgo, entre ellos, las características estructurales que podrían conducir la propagación del fuego.

Por eso es importante que se coloquen puertas contra incendio, ya que funcionan como un aislante térmico o cortafuego que le da tiempo a los trabajadores para que salgan y se pongan a salvo, además son aislantes de humo que los mantienen seguros durante los minutos que dure una evacuación.

¿Buscas Puertas contra incendio? Conoce nuestros productos

 

Entrada anterior
Prevención de incendios
Entrada siguiente
Alarmas contra incendio

Entradas relacionadas

Menú