Medidas de seguridad contra incendios en edificios

La prevención de incendios es una medida que las empresas -y los hogares- deben de adoptar, ya que es clave para evitar o reducir los daños ocasionados por un siniestro, como la pérdida de vidas humanas y de mobiliario, en el caso de las empresas.

Es importante destacar que la prevención involucra diferentes herramientas y actividades, que permiten detectar a tiempo la presencia del fuego y dar la voz de alarma para que las personas evacúen un inmueble, según Protección Civil de la Ciudad de México.

Prevención

De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-002-STPS-2010, “Condiciones de seguridad-Prevención y protección contra incendios en los centros de trabajo”, la prevención se refiere a “todas aquellas reacciones técnicas o administrativas que se desarrollan para evitar que en el centro de trabajo se presente un incendio”.

Un elemento indispensable en los sistemas de prevención son los mismos trabajadores, porque todos deben conocer aspectos en aspectos como las rutas de escape, la ubicación de los extintores e incluso es recomendable que se hagan brigadas para auxiliar a todos los ocupantes de un edificio.

La NOM-002-STPS-2010 pide que el grupo de trabajadores organizados en la brigada, estén capacitados y adiestrados en acciones básicas de protección contra incendios, así como en el manejo de equipos, primeros auxilios y tareas de evacuación.

Por otra parte, el Ministerio de Empleo y Seguridad Social de España, enumera las normas básicas de prevención, entre ellas podemos mencionar:

  • Almacenar los productos inflamables por separado.
  • Mantener limpio el puesto de trabajo.
  • No sobrecargar los enchufes.
  • Evitar que se acumulen materiales en espacios ocultos, como los rincones, detrás de las puertas y debajo de las estanterías.
  • Desconectar los aparatos eléctricos si no se utilizan.
  • No obstaculizar los recorridos ni las salidas de emergencia.
  • Otras medidas que forman parte de un sistema preventivo, las veremos con mayor detalle a lo largo de este artículo, ya que un incendio es una circunstancia que puede ocurrir en cualquier empresa, por lo que vale la pena conocer cómo reducir sus daños lo más que se pueda.

Vías de escape adecuadas

Al producirse un incendio “se plantea una situación de grave peligro para las personas y los bienes materiales de un inmueble”, señala el Ministerio de Empleo y Seguridad Social de España.

Por eso resulta fundamental tener previstas todas las actuaciones que se pueden desarrollar ante un incendio, una de ellas es utilizar las vías de escape para que los trabajadores se pongan a salvo.

En este caso, las vías de escape deben ser continuas y sin interrupciones, iniciar desde un punto de los edificios hasta una zona exterior que sea segura, para que las personas puedan salir en pocos segundos o minutos, de forma constante y ordenada.

La Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, sugiere que los integrantes de la brigada de emergencias hagan la apertura a las puertas que están en las vías de escape y ayuden a que las personas conserven la calma mientras se realiza la evacuación.

Rutas de evacuación claras y libres

La ruta de evacuación “es el recorrido horizontal o vertical, o la combinación de ambos, que va desde cualquier punto del centro de trabajo hasta un lugar seguro en el exterior, denominado punto de reunión, que incluye locales intermedios como salas, vestíbulos, balcones, patios y otros recintos”, señala la NOM-002-STPS-2010.

Estas rutas también pueden tener puertas, escaleras, rampas y pasillos, por lo que tienen que estar debidamente señalizadas, de acuerdo con lo dispuesto por la Norma Oficial Mexicana NOM-026-STPS-2008, “Colores y señales de seguridad e higiene, e identificación de riesgos por fluidos conducidos en tuberías”.

Dicha normatividad pide que las señales de información relacionadas con las rutas de evacuación, incluyan una imagen de una flecha indicando el sentido requerido, y en su caso, el número de la ruta que se está siguiendo, en un cartel de fondo verde con las flechas blancas.

También es importante que tengan iluminación de emergencia para que pueda detectarse fácilmente alguna modificación en el piso, o que en caso de que se interrumpa la energía eléctrica, la evacuación no se interrumpa y sea segura.

“La distancia por recorrer desde el punto más alejado del interior de una edificación, hacia cualquier punto de la ruta de evacuación, no debe ser mayor de 40 metros. En caso contrario, el tiempo máximo de evacuación de los ocupantes a un lugar seguro deberá ser de tres minutos”, añade la NOM-002-STPS-2010.

Sistemas de detección

En tanto, los sistemas de detección se refieren a la activación de los equipos sensibles a las manifestaciones que acompañan al fuego, es decir, el desprendimiento de humo, la aparición de llamas y el rápido aumento de la temperatura.

Los tipos de detectores más comunes son, de acuerdo con el Ministerio de Empleo y Seguridad Social de España, los siguientes:

  • Iónicos. Tienen una pequeña cámara de ionización por radioelementos, si se introducen gases de combustión o humos, varía la conductividad y el aparato da la señal.
  • De humo. Consisten en células fotoeléctricas que emiten una corriente eléctrica variable con el flujo luminoso que reciben. Al oscurecerse el aire por la presencia del humo, emiten una señal.
  • De llamas. Tienen células fotoeléctricas sensibles a la variación de la radiación infrarroja de la llama.
  • Térmicos. Son equipos sensibles a la elevación de la temperatura, “los más comunes son los termovelocimétricos que se activan cuando la velocidad de aumento de temperatura excede de un cierto valor”.

Sistemas de extinción

Esta medida de prevención de incendios se refiere a los aparatos y equipos que sirven para controlar y combatir los incendios, los cuales contienen algún tipo de agente extintor, ya sea la espuma física que actúa por sofocación, es decir, impide la aportación del aire para que el fuego no se avive.

Los extintores son un ejemplo muy conocido, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), los describe como los aparatos que contienen un agente extintor “que puede ser proyectado y dirigido sobre un fuego por la acción de una presión interna”.

Están formados por un cilindro donde se almacena el agente extintor, una palanca que sirve para poner en acción al aparato, así como una manguera o boquilla por donde sale el producto que sirve para controlar el fuego en su primera etapa.

Simulacros de incendio

Sobre los simulacros, la NOM-002-STPS-2010 establece que se deben realizar por lo menos una vez al año, en los centros de trabajo clasificados con riesgo de incendio ordinario, y dos veces al año en los que el riesgo sea alto.

Este tipo de actividades se tienen que planear con anticipación, para establecer qué trabajadores serán los encargados de coordinar los simulacros, y fijar aspectos como la fecha y la hora.

Los resultados de los simulacros de emergencias de incendio se deberán registrar con algunos de los siguientes datos: nombre del centro de trabajo donde se desarrolló, las áreas en las que se realizó, el número de personas que intervinieron, los recursos utilizados y las recomendaciones para actualizar el plan de atención a emergencias de incendio, según lo pide la normativa.

Usar materiales retardantes para evitar la propagación

Otro elemento indispensable para la prevención de incendios en los centros de trabajo es la utilización de materiales retardantes, a nivel estructural o de construcción, ya que evitan una rápida propagación del fuego y el humo, contribuyendo a que las personas se mantengan a salvo.

Por ejemplo, si las salidas de emergencia tienen puertas, estas deberán estar fabricadas con materiales resistentes al fuego, y además, tienen que ser capaces de impedir el paso del humo entre las diferentes zonas de los centros de trabajo. Es importante que no tengan candados ni picaportes, y que cuenten con un mecanismo que permita abrirlas desde el interior.

Tener planos del edificio a la mano

En todos los centros de trabajo se tienen que colocar los planos guía, donde se indique la ubicación de los extintores, los botiquines e hidrantes, para que la brigada contra incendios o los bomberos, puedan actuar de forma más oportuna durante un siniestro.

“Se recomienda elaborar y conservar la documentación relativa a la memoria de planos, en los que se asentará al menos la información aplicable “al tipo, cantidad y disposición del material combustible o inflamable presente y los datos generales y localización de tubería, detectores, dispositivos de operación, dispositivos de descarga y equipo auxiliar”, señala la NOM-002-STPS-2010.

Entrada anterior
Aislantes térmicos, qué son y para qué sirven
Entrada siguiente
Última tecnología contra incendios

Entradas relacionadas

Menú